CRECE LA PREOCUPACIÓN CIUDADANA
LA LEY QUE LIMITA EL EFECTIVO
abccoahuila.mx | Ciudad de México | 09 de octubre de 2026
La Cámara de Diputados dio luz verde al dictamen de la nueva Ley de Economía Digital, un marco normativo que busca acelerar la transición hacia los pagos electrónicos y reducir paulatinamente el uso de dinero en efectivo en el país. Con 327 votos a favor y 122 en contra, la iniciativa fue turnada al Senado de la República para su discusión y posible ratificación en las próximas semanas.
El proyecto no contempla la desaparición inmediata de los billetes y monedas, sino que otorga facultades a la Secretaría de Hacienda para establecer regulaciones graduales. Esto implicaría que ciertos sectores comerciales, transacciones de alto valor y servicios gubernamentales implementen de manera obligatoria plataformas de cobro digital como tarjetas, transferencias SPEI o sistemas de códigos QR.
A pesar del impulso legislativo, la propuesta enfrenta un panorama social complejo debido a la profunda dependencia del efectivo en la vida diaria de los mexicanos. Diversos estudios e informes sobre inclusión financiera señalan que hasta el 95% de la población adulta utiliza dinero físico de forma habitual para sus compras cotidianas, encontrando en él una herramienta indispensable de inmediatez y control de gastos.
Asimismo, uno de los mayores retos para la aplicación de esta ley radica en la brecha de bancarización y conectividad que aún afecta a una parte significativa del país. Se calcula que cerca de un tercio de los adultos mexicanos no cuenta con acceso a servicios bancarios tradicionales, y una gran proporción de los pequeños comercios carece de la infraestructura tecnológica o de terminales para aceptar pagos electrónicos.
Mientras el Senado se prepara para debatir los alcances y la viabilidad de la medida, especialistas y legisladores coinciden en que cualquier intento por modernizar el sistema de pagos deberá venir acompañado de políticas públicas de educación financiera. El objetivo será evitar la exclusión de millones de ciudadanos que hoy operan al margen de la banca formal y cuya economía depende exclusivamente del efectivo.









